
*-*-*"CAPO
DE AMÉRICA"*-*-*
Boca Juniors, con los titulares de siempre, superó por 2 a 0 a
Gremio, en Brasil, y obtuvo la sexta Copa Libertadores de su
historia. Mística, oficio, personalidad, corazón, talento, humildad,
solidaridad, juventud, todas cualidades para que este gran campeón
escribiera una nueva página dorada.
Ahora el Xeneize es el más ganador a nivel internacionales
con 17
títulos, superando al Milan, con 16.
Los goles fueron convertidos por el volante Juan Román
Riquelme, a los 23 y 35 minutos del segundo tiempo,
respectivamente.
A los 6 minutos, nuestro equipo generó la primera situación de
riesgo. Recupera Banega, asiste a Riquelme, éste para Cardozo, quien
explota su velocidad por la derecha y envía un centro para
Palermo, quien conecta un cabezazo que contiene Saja.
La velocidad y seguridad de Caranta para cortar centros y salir a
achicar fue vital durante el primer tiempo. Sin tener intervenciones
espectaculares.
El equipo dirigido por Miguel Angel Russo aguantó los embates del
local cuando llegó con claridad, que fueron escasas ocasiones. Tanto
Morel como Díaz estaban firmes, sólidos y sacaban todo lo que pasaba
cerca.
En otro descuido del Gremio, Palacio encaró a su marcador, llegó al
área y sacó un remate que fue bloqueado por otro defensa que cerraba
de manera oportuna.
Cuando la pelota pasó por Riquelme el panorama de nuestro equipo se
hacía fuerte en ofensiva. Cardozo lo complementaba con gran dinámica
y Ledesma aparecía como un avión por la derecha.
Justamente el volante mendocino, sobre el final del primer tiempo,
desbordó por la derecha, llegó hasta el fondo y el centro que envió
fue rechazado por un defensor. Palermo, al acecho, llegada detrás
para convertir.
Si nuestro equipo se hubiera tranquilizado un poco en las réplicas
que tuvo podría haberse ido al vestuario con ventaja. ¿Gremio?
Presionó, cortó, corrió, metió, pero careció de claridad en el
momento de concretar las acciones.
En el complemento, Gremio ofreció resistencia sólo en los primeros
minutos, hasta que Boca sacó chapa de copero y terminó aplicándole
un baile.
El mejor jugador de la Copa, Román, a los 23 minutos, abrió la
cuenta con un derechazo cruzado y preciso que sorprendió a Saja.
Doce minutos más tarde, a los 35 minutos, Palacio desbordó por la
derecha, llegó al fondo, y tocó suave al medio para el ingreso de
Riquelme, que punteó la pelota antes que el cierre de los
defensores.
Historia juzgada. Historia dorada. Sexta Copa para el mejor de todos
sobre nueve finales disputadas.
¡A brindar, señores! ¡Es para toda la familia boquense!
Fuente:
http://www.bocajuniors.com.ar